El caminito del Falla

2
77
El Caminito del Falla - Código Carnaval

Los últimos retazos de un sol más tibio que de costumbre comienzan a perderse entre el horizonte y las serpenteantes callejuelas de la ciudad. El invierno se acerca de puntillas, mientras los pájaros negros vuelven a poblar las tardes oscuras. Esas que llenan las plazoletas de pasos ligeros y pocos balones, de farolas frías y niños en casa.

Comienza a llegar el frío, y con él, su ejército de hombres ataviados de fundas negras de guitarras al hombro, los fusiles de palabras que se dispararán en enero y febrero. Han vuelto las bufandas al cuello y los planes frustrados por el ensayo de rigor.

El frío comienza a colarse por las rendijas y por los huesos de los carnavaleros, que una vez más se encierran estoicamente durante 4 largos meses de parto.

Una forma de vida que en ocasiones mata pero no duele, que no deja dormir en la búsqueda de la nueva canción que vuelva a enamorarte, que vuelva a conquistarte y levantarte del asiento como un resorte.

-Pon la cejilla en el segundo traste, retumba en las cuatro paredes desde una voz firme. Los problemas y la familia se dejan fuera durante dos horas, para bien y para mal. Es el sacrificio que hay que pagar para volver a vestirse con un tipo de estreno y sentir el Falla rugir de pasión.

El Carnaval, a fuego lento

comparsa-martinez-ares-2017

A fuego lento, en el corazón de la viña comienza Manolo Santander con su ‘eso é’ moviendo las caderas en un bamboleo que enamora. En el barrio de Cortadura, Juan Carlos afila su lápiz con sangre y veneno esos versos que parecen imposibles a cualquiera de los mortales, los que estremecen hasta el límite.

Son las diez de la noche, y su majestad el tango se postra a los pies del gaditanismo de Fali Pastrana, o a la majestuosidad de Julio Pardo, que una vez más intentará llegar a lo más alto exprimiéndose al máximo. Y seguramente, Nandi Migueles recuerde el sabor de las musas revoloteando tras un año de ausencia, mientras que en cielo brilla con más fuerza que nunca su estrella perpetua.

Martínez Ares regresa de La Eternidad para volver a hacer crujir los cimientos del Falla, esta vez de una manera ejemplar. Tino coquetea armado de espada y seda con ese particular alambre de los primeros meses, aquel del que se bajaron Subiela y los suyos, para una vez más convertirse en prisioneros del compás infinito del Noly.

Morera traga saliva ante la ilusión y la responsabilidad de volver a poner el Falla patas arriba, mientras que el Gago y los suyos buscan esa rima surrealista que arranque la carcajada cómplice.

Y mientras los marcianos serán más humanos, desde Sevilla, el Canijo, arquitecto de las palabras, busca la combinación perfecta para volver a conquistarte, aunque sepan que ‘no valen un duro’

Pero no solamente en Cádiz suena esa melodía celestial en las noches de invierno, como una sonata clandestina. Desde Chiclana, entre sorbitos de moscatel van envenenandose el compás de una familia con el don mágico del 3×4. No sabemos que pasará con Manué, pero desde San José de La Rinconada este próximo año seguro que se vive con otro gusanillo.

La melodía imperceptible

El Caminito del Falla - Código Carnaval

Y no olvides que lo hacen por ti, por intentar devolverte el inmenso cariño que les das día a día… Por ser el motor que alimenta el veneno de unas personas que se sienten auténticamente vivas contándote su pasión de la mejor manera que saben. Cantándote a corazón abierto.

Ha llegado el carnaval al local de ensayo, a Cádiz, a cualquier punto de Andalucía, a Mérida, Murcia o Madrid. Ha llegado la hora de comenzar a parir las coplas de febrero, las benditas coplas que se convertirán dentro de poco, en la melodía de tu vida.

Aquellas que únicamente tienen un camino, el caminito del Falla.

2 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here