Los Carapapas, pasión entre dos modalidades

1
1320
Carapapas - Codigo Carnaval

Muy probablemente, los hermanos Márquez Mateos, o más popularmente conocidos en el mundo del Carnaval de Cádiz como ‘Los hermanos Carapapas’ han sido a lo largo de su trayectoria de los más camaleónicos en el proceso de inicio hasta lo que actualmente son, un factor que engrandece si cabe su gran protagonismo en la fiesta gaditana en diversas modalidades y podríamos decir estilos.

La chirigota clásica

Si bien son conocidos David y Francisco Javier son por sus inicios de una manera bastante peculiar, recurriendo al estilo añejo de las chirigotas clásicas de otra época, sus agrupaciones se caracterizaron por llevar 7 u 8 componentes y sin ningún tipo de guitarra, únicamente a caja y bombo marcando el compás.

Ambos autores comenzaron allá por el año 1992, en la chirigota juvenil ‘Dale, dale que no te engaña’, obteniendo el tercer premio. Estuvieron alternando autorías en chirigotas juveniles y adultas, dando el gran salto en el año 1995 con ‘Lo que quedó de la banda del Tío Perete’ en la máxima categoría, algo que repitieron en años siguientes con ‘El rey Mauricio y sus fenicios’, ‘Blancanieves y los 7 enanitos’ y por último ‘Los extraterrestres’ en 1998. En el recuerdo del aficionado queda aquel tercer premio con Blancanieves, como una consagración y un foco a la pluma de unos gaditanos que venían pegando fuerte desde hace ya varios años.

Sus chirigotas cambian el estilo

A partir de 1999 surgen cambios en las chirigotas de Los Carapapas, permanecen los pitos de caña, pero se decide incorporar los dos guitarras en la instrumentación y completar el grupo con 12 componentes. Se cambia de estilo, pero no completamente, los compases clásicos que siempre han abordado a esta chirigota siguen prevaleciendo como estandarte intocable.

Se incorporan algunos nombres de sobra conocidos por muchos aficionados como Valdés o Lali. Aquel año, con ‘Los hijos del lama’ la chirigota consigue el 4º premio, consolidándose en un ciclo muy bueno en años siguientes con agrupaciones como ‘Los clásicos básicos’ y ‘El comando P.U.P.A’ (2002), donde consiguen por primera vez el premio cajonazo. Cosa que también conseguirían en 2004 con ‘Los Pavos Reales’, dándose el curioso caso de ser la única agrupación que ha conseguido tal premio entrando en la Gran Final (2º accesit).

El paso a la comparsa

Es en 2006 cuando los hermanos Carapapas se plantean un gran reto, sacar una comparsa. ‘La cuadrilla’ fue prácticamente algo como llegar y besar el santo, obtuvieron un segundo premio arropados por un grupo de plenas garantías como Salvi, Ángel Subiela, Gamaza, Guille, McGregor o Carli Brihuega entre otros.

Para rizar el rizo, aquel mismo año harían doblete con la chirigota, presentando ‘Napoleón, Pepe Botella y vámono con ella’, aunque no correrían la misma suerte quedándose a las puertas de la Final. Aquella sería hasta entonces la última chirigota de Los Carapapas en el Falla.

Durante su confirmación en la modalidad que más pasiones arranca, hubo sin lugar a dudas una montaña rusa de sensaciones: Rozaron la gloria en 2008 y 2012 con ‘La comparsa de momo’ y ‘Los duendes coloraos’ alzándose con el primer premio, pero también sufrieron duros cajonazos con ‘Los muñecos de Cádiz’ o ‘Los gatos callejeros’ a la que le quitaron 9 puntos en la fase preliminar, los mismos por los que se quedaron a las puertas de la Gran Final en 2013.

Y en esa montaña rusa, no ha faltado tampoco participar con dos comparsas fuera del COAC. Las desaveniencias en la gestión y organización del Patronato y el concurso llevaron a ‘Los trovadores’ primero, junto a Juan Carlos Aragón en 2014, y ‘Los bandoleros’ posteriormente en solitario a cantar por todos los teatros y salas de Andalucía.




Un estilo bien marcado año tras año

A pesar de la diversidad de registros en los que hemos visto inmersos a los Carapapas, con el consiguiente cambio de componentes, voces, instrumentos y demás, sus comparsas siempre han tenido ese sabor al barrio de La Viña, ese toque seco a madera que se fraguó en los mostradores del bar Carapapa algunas décadas atrás.

La fuerte tonalidad con la que el grupo defiende las coplas postra la semblanza del que dice las verdades mirando a los ojos, desafiantes y sin miedos, como sus coplas, siempre comprometidas y firmando con tinta y sangre las miserias de esta tierra y de la sociedad: el maltrato, el paro, abandono animal, la política, la religión o temas más nostálgicos como los desamores.

En su peculiar estilo, notamos una reseña particular, y es la de esconder sus letras como un caramelito, intentando confundir y ‘engañar’ al espectador, llevándolo hacia una senda para mostrarle otro final completamente inesperado, el que levanta del asiento con la energía y convencimiento más severo. Pocos consiguen hacerlo como ellos, y los hay para todos los gustos:

COMANDO PUPA – HOY LE CANTO

EL G-15 – QUE DIOS ME MANDE UN CASTIGO

LOS DUENDES COLORAOS – HACE TIEMPO

LOS CHATARRA – TÚ SABES

Los hermanos Márquez Mateos han mutado a lo largo de estas 3 décadas de concurso sin olvidar las raíces, sin dejar de lado nunca el manantial del agua que bebieron, y eso se nota en cada golpe de pellizco en sus partituras, en su pasión por Cádiz en todos y cada uno de los repertorios y por supuesto, en el orgullo de llevar a su tierra como bandera por cualquier rincón de la geografía, allá donde haya un alma que se desvive por el carnaval de igual manera que dos hermanos, cuando empezaron a canturrear pasodobles al compás de unos nudillos en las noches gaditanas, cuando la baraja se bajaba a la mitad y la copla sonaba más auténtica que nunca.

1 Comentario

  1. En la muy buena recopilación de pasodobles “engaño” de los Carapapas os habéis olvidado de uno de los mejores: “Seguramente tengas” de los Gatos Callejeros. Un saludo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here