Serafín Gámez, un corazón convertido en cámara

Cae la noche en la ciudad de Cádiz. Es invierno, y el solsticio de verano ha devuelto a los poetas la inspiración necesaria, como el mar que vuelve a mojarnos los pies una y otra vez.

Aquí, las noches de humedad se transforman en un trasiego de hombres de fundas negras, ataviados cual fusil al hombro de instrumentos de cuerda que consigan transformar aquella idea difusa en la copla primera.

Los saludos de protocolo, las primeras cervecitas y los afinadores comienzan a buscar la frecuencia 440 como un anhelo sublime de la excelencia, la misma que les exigirá el director a sus componentes minutos después.

Y mientras que ese proceso mágico se lleva a cabo y la copla primera comienza a rasgarse entre las gargantas de aquellos gaditanos, la puerta del local de ensayo comienza a entreabrirse de manera lenta pero certera. «Buenas noches, es solo un momentito, vosotros haced como si yo no estuviera». De esta manera cordial y afable comenzaban muchas de esas célebres coletillas de Serafín Gámez.

La Trastienda del Carnaval, el rincón de Serafín

Puede que quizás, muchos de los carnavaleros más recientes no recuerden su nombre, pero su web, La Trastienda del Carnaval consiguió hacernos llegar a nuestras casas esa parte del tesoro material e inmaterial que conforma el Carnaval de Cádiz: los ensayos.

Con su moto, Serafín recorría cada noche muchos de los locales de ensayo de la capital gaditana (e incluso de localidades cercanas). Entraba casi de puntillas, con su inseparable cámara de fotos colgada del cuello y un corazón enorme como compañero de viaje.

Los ojos y el objetivo de Serafín llegaron donde al resto de mortales se le cerraban a cal y canto, era una ventana de ese caramelo envuelto en forma de regalo que meses después nos llegaría al Teatro. En aquella Trastienda nos enterábamos de quién salía con quien…la ‘Guía Marca’ del Carnaval.

Posteriormente, una vez acabado el trabajo de ensayos, se pasaba al Gran Teatro Falla, donde también inmortalizaba las actuaciones de las agrupaciones.

Serafín es de aquellos tipos a los que se les podía confiar un gran secreto. Y es que a lo largo de su trayectoria ¿Cuántas primicias y coplas habrá escuchado antes de su estreno? Jamás, nunca una sola estrofa salió de sus labios, un secreto que iba más allá de lo profesional.

Nene Cheza le dedicó un pasodoble

Tal fue el cariño que Serafín recibía gracias a su excelente trabajo, que la comparsa de Nene Cheza y Miguel Ángel García Argüez le dedicó un pasodoble con ‘Las Cigarras’.

Casi 15 años de historias contadas a través de su objetivo, que por motivos de salud y movilidad dejaron que el proyecto siguiera al ritmo de antaño, algo que fue posible en su última etapa gracias a su hijo Lolo, que lo acompañaba en su moto, y las colaboraciones de Javier Caravaca, Jose Javier González en fotografía y las de Kanika en la de diseño web.

Serafín vive hoy día ‘retirado’ de ese ajetreo de años anteriores de ensayos, viajes y noches de humedad. El tiempo se abre paso, y otros proyectos han nacido, pero ninguno con tanto corazón como ‘La Trastienda del Carnaval’, uno de esos rincones en las que muchos nos quisimos ver siempre reflejados, un ejemplo de sinceridad, honestidad y un trabajo dedicado única y exclusivamente al amor por el Carnaval de Cádiz.

Gracias por tanto Serafín, y larga vida a la Trastienda del Carnaval.

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