Cádiz, la ciudad de los Tres mil años

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Tres mil años
Foto: Onda Cádiz

Digna función que se pudo disfrutar ayer siete de febrero. La que supuso la decimoséptima jornada de preliminares estuvo marcada por la modalidad de comparsa y por los repertorios dedicados a la tacita de plata. El coro sevillano Los del Río se encargó de inaugurar la noche con una buena actuación.

Estos loros brasileños nos trajeron dos grandes letras de tango, la primera fue un piropo a Cádiz y su carnaval y en la segunda repasan el panorama político e institucional de nuestro país realizando símiles con distintos tipos de pájaros. Discreta tanda de cuplés y genial el estribillo. El popurrí es divertido, con compases carnavalescos y canciones pop actuales. El público ha disfrutado mucho viendo este coro, al igual que un servidor.

Faly Pastrana se sumerge en las coplas de Cádiz

La comparsa de Faly Pastrana consiguió levantar al respetable hasta en dos ocasiones. Cádiz representa a la ciudad sumergida en el mar, hundida en el fracaso. Genial tipo y puesta en escena. Este nuevo grupo, que ha sufrido algunos cambios, suena de lujo. Y la letra y la música acompañaron. Destacó bastante la segunda letra de pasodoble, en la cual se dirigen hacia las ninfas para animarlas a que actúen en el Falla y dejen de ser mujer florero.

Los cuplés, lejos de ser muy buenos, estuvieron por encima de los escuchados normalmente en esta modalidad. Presentación y popurrí también estuvieron a la altura. Gran ovación que recibieron para despedirlos. Absolutamente merecida. Este año parece que no habrá duda de que volverán a cantar de nuevo.

Los cachafantasmas, chirigota algecireña, encarnaron a aquellos típicos hombres obsesionados con su cuerpo, la belleza, los tatuajes y el flirteo, que tienen mucho amor propio y presumen de sí mismo constantemente. Buena idea. Hacen reír en la presentación pero podrían haberle sacado más jugo. Cortitos en pasodobles, el grupo se encuentra por delante de las letras. Música sencilla y efectiva (¡qué bien suenan esos bombazos!).

Mejoran bastante en la tanda de cuplés, sobre todo en el primero, donde nos explican lo que hacen con su gin-tonic con tantas hierbas. Simpático el estribillo, para corearlo. Recrean muy bien el personaje y saben explotarlo en el popurrí, que posee cuartetas muy graciosas. Actuación que ha ido de menos a más. El repertorio ha estado bien defendido y cantado por el grupo en todo momento.

Expectación para ver qué traía la compasa sevillana de Javi Cuevas, Los culpables. Y se destapó el misterio. Homenaje a Paco Alba, creador de la comparsa en el carnaval de Cádiz, con especial tributo a Los pajeros. Curiosa y original propuesta. Buenos pasodobles, en especial el segundo, una comparativa crítica entre las comparsas antiguas y las modernas.  Los cuplés fueron flojísimos. El estribillo cortísimo.

El popurrí suena a añejo, me gusta. Qué bien canta este grupo y qué particular forma de interpretar en las tablas tan única. Puede gustar más o menos pero hay que reconocer que Javier Cuevas pare comparsas distintas a todas las demás. Se agradecen estas osadías.

Las dos chirigotas de la noche realizaron dignas actuaciones, aunque sin despuntar

La penúltima agrupación en actuar fue Ya no salgo más, chirigota procedente de Mérida. Con la presentación de Los cobardes (sí, otra vez más, hasta ellos mismos lo reconocen) se presentan estos chirigoteros. Van de resacosos en el sofá después de una buena noche de juerga, que aseguran que ya no salen más de fiesta (no ni na).

Bonito primer pasodoble, en el que hablan de sus vivencias durante sus participaciones en el concurso en ediciones pasadas. Terminan acordándose de María la Hierbabuena. El segundo no estuvo muy bien hilado. Regulares los cuplés y luces y sombras en el popurrí, pero hacen reír en algunos momentos, que es de lo que se trata. Se aprecian las ganas y el amor por Cádiz y su fiesta que poseen estos chirigoteros pacenses. El público ha disfrutado.

Como colofón final la cabeza de serie de la noche, la comparsa de Antonio Rivas y Pepito Martínez, Tres mil años. Son el suelo gaditano, el que pisan tus casas. El Cádiz fenicio, el Cádiz romano y el Cádiz musulmán. Tres mil años de historia. Grandísima puesta en escena y sorprendente tipo. La presentación suena con fuerza y la interpretación de los componentes es arrebatadora.

Pepito Martínez no falla y nos regala otra bella melodía en el pasodoble. En el segundo se acordaron de la muerte del dictador Fidel Castro y criticaron su dictadura, así como la de Francisco Franco, porque da igual la ideología, lo importante es condenar a los tiranos. Los cuplés no resultaron malos, y la música tiene muchos detalles simpáticos. En el popurrí nos harán un recorrido histórico por el pasado de Cádiz. La propuesta del año pasado daba para lucirse más en las letras, y se nota sobre todo en la última pieza de la actuación. Pero lo cierto es que no han defraudado y ya se espera con ganas su siguiente pase.

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