Grandes Cajonazos del Carnaval de Cádiz

Cajonazos del Carnaval de Cádiz

¡En la ciudad de Cádiz…! Esa frase lapidaria que suena en las madrugadas de febrero y que a más de uno/a dejó helado cuando el nombre de su agrupación no se pronunció. Ellos forman parte de la historia, la de los grandes cajonazos del carnaval de Cádiz.

Queremos dejar claro, que se considera cajonazo a aquellas agrupaciones del concurso que no consiguieron entrar en la Gran Final del Gran Teatro Falla, no a las que entraron y no consiguieron el primer premio.

Caleta (1980)

Posiblemente, Caleta sea el cajonazo más sonado de la historia del Carnaval de Cádiz en el mundo de la comparsa.

Prácticamente entraba en la mayoría de quinielas de la época, pero sorprendentemente, la comparsa de Antonio Martín quedó fuera de la Gran Final.

Esa misma noche de la final, Luceros del alba, Cuba y Caleta cantaron en las escaleras de la Facultad de Medicina a las puertas del Gran Teatro Falla.

Israel (1984)

La comparsa de Los Majaras del Puerto también tienen a sus espaldas un amplio currículum de agrupaciones que pudieron estar tranquilamente en la gran final del Carnaval de Cádiz.

Una de ellas, es Israel, con una de las presentaciones más cantadas y sonadas de nuestra fiesta.

Las brujas piti (1984)

Chirigota de corte clásico, que incomprensiblemente no consiguió entrar en una final con 6 agrupaciones por modalidad.

Para uno de sus autores, Manuel Sánchez Alba ‘Noly’ es una de las músicas que más le gustan de todas las que ha compuesto. Será por algo.

Hombres Azules (1985)

Joaquín Quiñones ya cantó posteriormente, en el año 1999 con su comparsa ‘El Circo’: «Hay quien tiene más de un premio por mis cuatro cajonazos».

Uno de ellos fue la comparsa ‘Hombres Azules‘, la cual llevaba la música de Pepito Martínez y la dirección de Manuel Moreno Pavón ‘El moreno’.

Los Cubatas (1986)

Si para el mundo de la comparsa, Caleta es uno de los más representativos, en la modalidad de chirigotas no podríamos olvidar a Paco Rosado y sus Cubatas.

Tal fue la repercusión del cajonazo, que la chirigota del Love, ‘Las momias de Güete‘ decidieron cambiar la presentación en la Gran Final.

Al Ataque (1994)

Este coro fue una de las grandes sorpresas en el año 1994. Con letra de Antonio Miranda y música de Antonio Martín, el afamado coro de La Viña veía como se quedaba en la fase de semifinales para sorpresa del público.

De plaza en plaza (1997)

Podríamos hablar del año 1997 como el año de los cajonazos, sobre todo en la modalidad de chirigotas.

Aquí, la chirigota del Yuyu trajo un original tipo, en una chirigota que ya se le conoce como ‘Los Palomos’ coloquialmente y que para sorpresa de todos no pasó a la gran final de aquel año.

Kadi City (1997)

Ocurriría lo mismo con Juan Carlos Aragón, que comenzaba a despuntar con grandes agrupaciones como ‘Los Tintos de Verano’ o ‘Las Ruinas romanas’.

Pese a que Kadi City gustó muchísimo al público, el jurado tampoco estimó oportuno darle el pase a la Gran Final, que junto a Los Palomos se convirtieron en los grandes cajonazos de ese año.

Las Madrinas (1998)

El Sheriff se llevó un gran cajonazo aquel año con la chirigota ‘Las Madrinas’, que posee también uno de los pasodobles más cantados en barbacoas y reuniones de amigos.

Llamó mucho la atención en la época la efectista presentación, en la que hacen aparecer un carromato detrás del escenario como el de Cenicienta.

La Milagrosa (2000)

Fue la última vez que Antonio Martínez Ares se quedó fuera de una Gran Final en la que participó.

La Milagrosa supuso un antes y un después en la trayectoria del autor y en la historia del Carnaval de Cádiz, ya que ese batacazo supondría el fin de su unión con Ángel Subiela y gran parte del grupo.

1800 Los Inmortales (2004)

Tras su flamante éxito con Los Yesterday, Juan Carlos Aragón decidió oír los cantos de sirena que le animaban a escribir en la comparsa.

Fueron tres años junto al grupo de Subiela, hasta que llegó su primer cambio de grupo en comparsa. Los Inmortales traía aire fresco, con voces de jóvenes que empezaban a destacar como Toni Piojo y Paco Pellejo, pero el jurado decidió otorgarles la séptima plaza.

Los Muñecos de Cádiz (2011)

Los hermanos Carapapas también son unos habituales a la hora de acumular cajonazos.

Una de las agrupaciones que más gustó entre los aficionados y no obtuvo la recompensa esperada fueron estos muñecos de Cádiz, que se quedaron a las puertas.

Los Gatos Callejeros (2013)

Con Los Gatos Callejeros ocurre una curiosidad bastante perversa. Por aquel entonces, el formato de finalistas pasaba a ser de tres agrupaciones por modalidad.

La comparsa de los hermanos Márquez recibió una penalización en la fase de preliminares en la que le restaron algunos puntos. Esos mismos puntos, fueron los que les faltaron posteriormente para entrar en la Gran Final.

Er Chele Vara (2019)

Juan Carlos Aragón decidió volver a la chirigota por derecho, con miembros de sus antiguas agrupaciones y bajo una chirigota de las que siempre ha cararacterizado al autor: reivindicativa, irónica, hiriente y canalla.

Pero no, para sorpresa de muchos aficionados, el jurado no valoró al Chele Vara con la puntuación necesaria para estar entre las laureadas.