Er Chele Vara, La Revolución de Juan Carlos Aragón

En ocasiones, da la sensación que después de que Juan Carlos Aragón decidiera ‘colgar la pluma’ en la modalidad de chirigotas todo parece tierra quemada.

El mundo de la chirigota ha ido evolucionando, con notables y constantes cambios, el vanguardismo continúa en una pugna constante contra lo añejo, en un hábitat en el que perfectamente podrían coexistir ambas (de hecho lo hacen), pero la vorágine del mercado y las nuevas generaciones hacen que los carnavaleros estén siempre en esa lucha constante interior: entre lo que quieren y lo que gusta.

El espíritu de Er Chele Vara

Chele Vara Juan Carlos

Las chirigotas de Juan Carlos siempre buscaron otra cosa, divertir haciendo lo que el resto no hacía en el Teatro Falla pero que ha sido la bandera de la calle durante muchísimos años.

Er Chele Vara es una chirigota reliquia, de esas que ya no se hacen, aquellas que plasman a la perfección la ironía, el doble sentido y el bastinazo, o el borderío bien tirado como dirían los más técnicos.

Juan Carlos Aragón ha juntado a la peñita de Fidel Chano y la peñita del Chele Vara, y la revolución no ha podido salir mejor. El grupo es capaz de interpretar exactamente lo que el autor quiere. Y es que si cerramos los ojos, podríamos imaginarnos al mismo Juan Carlos cantando el repertorio en solitario…y cuando esa simbiosis entre autor y grupo existe, todo fluye de forma natural.

Una revolución que comenzó en los años 90

Chirigota Chele Vara Teatro Falla

Er Chele Vara llega al Teatro Falla de la mano de los mismos que iniciaron esa revolución de Los Tintos de Verano. El aire canalla del borderío, el hiriente a las clases altas. Er Chele Vara no es apta para ofendiditos, y menos aún si no son capaces de entender la ironía y el doble sentido de sus letras, si intentas cogerla de plano, ni las verás venir.

La Revolución de Juan Carlos ha llegado al punto de ebullición exacto. Ha conseguido plasmar el auténtico espíritu de una chirigota callejera sobre las tablas del Gran Teatro Falla y no ha muerto en el intento, todo lo contrario.

El flipi de los Tintos de Verano parece haberse vertido en la atmósfera de 2019, de pleno en un concurso que en ocasiones no sabemos hacia donde gira su órbita. Er Chele Vara es una de esas chirigotas necesarias en el COAC, para que no se olvide la verdadera esencia canalla de la chirigota…

Para que no olvidemos nunca, el verdadero motivo por el que se hace carnaval.