Resumen coros 2015

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La modalidad de coros estuvo marcado por un ritmo de cabeza muy fuerte, de hecho, las tres primeras agrupaciones desde preliminares nunca se movieron de su posición ni vieron peligrar la gran final en ningún momento. Si intercambiaron posiciones entre el 2º y 3º, mientras que el primer premio —Julio Pardo—; mantuvo inalterable su primer puesto desde el inicio.

La trattoria

De principio a fin el coro de Julio Pardo puso su autoridad en el COAC, desde los primeros compases se intuía que algo grande se fraguaba en la cocina de esta agrupación, la cual se mostró crítica en su repertorio, no era para menos ante la situación general.

Muy agradable la puesta en escena y la musicalidad relacionada al tipo, recuerdan a la serie ‘Los Soprano’ pero con un toque más añejo, más Vito Corleone. El juego de voces sigue demostrando que este coro está a otro nivel.

Puntuación: 9

La niña bonita

Un coro que remontó en el corte de cuartos para amarrarse al segundo puesto con firmeza, de hecho lograron hacer el mejor pase de la final, pero la distancia con el coro de Julio Pardo era ya insalvable. La fuerza con la que el coro de Faly Pastrana ejecuta su repertorio es solenmne

Impactante puesta en escena pese a ser un tipo común en la fiesta, pero el juego de voces de la agrupación lo convierte en algo fuera de lo normal. Tangos preciosos y una musicalidad que hace disfrutar del popurrí sin que se haga pesado.

Puntuación: 8’5

Los sudamericanos

Tipo muy vistoso el que nos trajo Nandi Migueles este año, colorido y lleno de armonía musical. Se desinflaron un poco en el tramo final, lo que le costó poder haber alcanzado el segundo puesto.

La música y ejecución del tango hace que sea el que más me haya gustado de este 2015, sonido a tango clásico de toda la vida, el de las gafas de sol el pescaito frito y el solecito pegando en la cara en la calle libertad.

Nota: 8

Los picaos

Muy original, recuerda un poco a la idea de la banda del capitán veneno pero con una orientación más divertida y jovial. Un coro diferente, que rompe la estética de coro clásico.

La división entre cadistas, carnavaleros y cofrades consiguen dar muchísimo juego a lo largo de todo el repertorio, sin dudas una magnífica idea sobre la indosincracia del gaditano. Su estilo, hilando fino entre la chirigota y el coro consigue que estuvieran en las quinielas de mucha gente para la final.

Nota: 7’5

Cádiz Oculto

Luis Rivero nos ha tenido acostumbrados a coros muy animados y coloridos, de muchísimo movimiento y coreografía, detalle que incluso ha recibido críticas entre puristas que abogan que lo que traía el autor era más un musical que un coro de carnaval.

Este coro rompe con la estética por motivos obvios de representación del tipo y se muestra más pausado y tranquilo, más clásico que de costumbre pero sin perder su esencia. Han mejorado muchísimo la afinación y han ganado en calidad vocal en sus integrantes.

Nota: 6’5

Que Dios nos coja confesás

El coro de Lucía Pardo ya había causado una enorme sensación en años anteriores con Cantina Las Manitas, pero este año consiguieron dar un paso más al colarse en las semifinales, alcanzando un 6º premio.

Un coro joven, divertido y alegre, con ganas de hacerlo pasar bien a la gente y con una frescura que se agradece entre tanto clasicismo, que la cantera venga empujando es sinónimo de que la modalidad está muy fresca. Gustaron muchísimo.

Nota: 7’5

La fábrica de humo

La ironía más voraz y mordaz a modo de coro nos trajo este año Paco Mora, un dardo punzante y envenenado a la gestión del ayuntamiento de Cádiz en una metáfora fantástica de ingenio.

El grupo cumple con las espectativas previstas y ejecuta perfectamente el repertorio, mereciendo un nuevo pase más, pero los rumores de los mentideros se vuelven a confirmar y el coro se queda en el corte de cuartos. La crítica, cuando es en demasía molesta a los altos cargos…y hasta aquí podemos leer.

Nota: 7

Resumen

La modalidad vuelve a demostrar que continúa muy viva y fresca, coros como el de Los Ilegales o Que Dios nos coja confesás demuestran que tenemos cantera para rato, con muchas ganas de seguir tirando del carro cuando las grandes plumas dejen paso o cuando simplemente el tiempo ponga a cada uno en su sitio y recojan sus frutos a lo largo de estos años de aprendizaje sobre las tablas del teatro. Nandi Migueles, Julio Pardo y Faly Pastrana siguen demostrando que de momento están a un escalón más por encima de candidatos.

Lo mejor: La aparición de nuevos coros que aprietan muchísimo más la modalidad y la hacen más competitiva.

Lo peor: Que no se trate a todas las modalidades por igual a la hora del posicionamiento en los órdenes de actuación.

La decepción: La viña en guerra

La sorpresa: Que Dios nos coja confesás

La injusticia: La fábrica de humo

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