Ni el Sheriff salvó la sesión

0
878
Los malos de apendicity
Foto: Onda Cádiz

El decimosexto día de preliminares fue, quizás, el peor día de todas las clasificatorias hasta la fecha. La indiferencia o la mediocridad predominaron durante toda la función. Para empezar, nivel muy bajo el ofrecido por la chirigota gaditana que abría la sesión, Vaya par de gemelos.

Buscando a propósito el descaro en las letras y la poca vergüenza en las tablas, consiguen entregarnos un repertorio grosero en el que hablan más de beber litros en la playa y fumarse canutos que de otra cosa. Lo mejor fue el estribillo y algunos puntos en el popurrí. Escatológica cuarteta sobre los problemas que surgen al orinar por la mañana temprano la que nos dejan estos chirigoteros.

No mejoró la noche la comparsa llegada desde Úbeda, La canalla. El desarrollo de los pasodobles no es muy bueno, aunque el remate del segundo sí acierta, acordándose de las abuelas que sufren cuando hay un divorcio de sus hijos y se encuentran los nietos de por medio. Flojísima tanda de cuplés y el popurrí se hace cuesta arriba. Con todo, no suenan mal y concretan una actuación que no se desmorona.

“Yo soy jardinero de profesión y me he convertido en un domador”. Los domadores de plantas carnívoras sí que se desmoronaron. Desafinados desde el principio, mal interpretado y pocos ensayos detrás (al menos no aprovechados adecuadamente). El repertorio tampoco se encuentra a la altura de la mínima calidad exigible para participar en el Falla. Lamentable tanda de cuplés. Al menos estos veteranos copleros se lo pasan bien en el escenario. Y lo cierto es que la idea del tipo daba para sacarle mucho más partido.

Uno de los mejores momentos de la función llegó con la comparsa procedente de Ronda, Los cantores. Bonita presentación. El conjunto de voces posee mucha potencia y se aprecia el trabajo del grupo en estos meses. Original y emotivo primer pasodoble al pregonero. Ellos sí se levantan ante Pedro el de ‘Los majaras’, porque muchos malagueños se aficionaron al carnaval gracias al mítico pasodoble de Raza mora.

El segundo pasodoble no termina de encontrarse y se lía un tanto el autor al desarrollarlo. Irregular tanda de cuplés en cuanto a letra, pero muy interesante en cuanto a la música. Bastante aceptable el popurrí. El jurado tendrá la última palabra.

Volvió a decaer la noche con la comparsa Los patitos feos, de Fuentes de Andalucía. Muy pobre en las letras y, a veces, el grupo suena chillado y estridente. Ninguna copla es destacable. Aun con todo, se nota que la comparsa está trabajada y que los componentes sienten la fiesta, pero deben mejorar bastante en muchos aspectos para el año siguiente.

Los malos de Apendicity intentó salvar la sesión

La sesión podía arreglarla la chirigota de Vergara y Alvarado, formada por ilustres chirigoteros como el Popo o Cristóbal Cornejo, pero esta no estuvo a la altura de las circunstancias. Los malos de Apendicity nos sumerge en un pueblo del viejo oeste, como si nos hubiésemos introducido en un western clásico, donde no faltan los vándalos, el sheriff o su ayudante.

Su repertorio está acuartetado, donde intercala lo cantado con lo hablado. Durante toda la actuación se abusa demasiado del Popo y del teatrillo. El primer pasodoble es de presentación, para disfrutar de la música más que de la letra. El segundo es desafortunadísimo, cachondeándose de los antitaurinos y del sufrimiento de los toros en las diferentes fiestas típicas españolas. Asunto serio que no debiera ser tomado a guasa de esta manera tan poco sensible.

Discreta tanda de cuplés (el primero mejor que el segundo), aunque tiene sus puntos. El estribillo sí tiene ingenio. En general, escasa gracia la de esta chirigota durante toda su actuación. Chistes trillados y ya usados anteriormente. Enorme decepción la que me llevo. Al menos terminan con una preciosa cuarteta final. La utilización durante la actuación del sonido de los cocos al chocar es un acierto.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here